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Romper los diptongos

Óscar Esquivias
17 mayo 2019

Tuve una vez un profesor tan manso que cuando explicaba los diptongos nunca decía que estos se rompían, sino que se disolvían. «Romper» le evocaba destrozos y violencia, mientras que «disolver» le hacía pensar en azucarillos sumergidos en leche, imagen mucho más apropiada para nuestras mentes infantiles.

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Los límites del drama

Daniel Díaz
16 mayo 2019

La risa y el llanto dependen del mismo circuito que conecta las áreas del cerebro responsables de experimentar emociones. En base a esta evidencia científica, me cuesta entender por qué algunos insisten en buscar los límites del humor y sin embargo nadie se plantea establecer los mismos límites al drama. O los dos, o ninguno. (Mejor ninguno).

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Buen menú, señor

Óscar Esquivias
13 mayo 2019

Decimos que nos comemos los calcetines o las medias cuando, al caminar, se van remetiendo en el zapato. ¿Y qué verbo usaremos cuando sucede algo parecido con la ropa interior? Las mofletudas nalgas comen a dos carrillos calzoncillos y bragas, pero el diccionario, pudoroso, prefiere no hablar de ello.

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La Internetona

Internet ya ha cumplido la mayoría de edad, pero todavía no nos ponemos de acuerdo en su género (¿el Internet, la Internet?), ni tenemos diminutivos (¿Internetito, Internetín, Internetilla?), ni aumentativos (¿Internetón, Internetazo?). ¡Ni siquiera ha prosperado un mote para el invento! Esto no puede ser.

Óscar Esquivias
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¿Psicoanálisis?

Decía un buen amigo que el psicoanálisis consiste en convertir en pregunta la última palabra del paciente. Paciente: «Me dejó plantado y me sentí fatal». Psicoanalista: «¿Fatal?». «Triste, solo, abandonado». «¿Abandonado?». Etc. He dibujado dos signos de interrogación a ambos lados del espejo del baño y, en efecto, funciona. Me siento mejor. Probadlo.

Daniel Díaz
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Abogar por los plurales

Cuando alguien usa la expresión «Tendrás noticias de mis abogados», me pregunto cuántos abogados necesitará para gestionar un golpe de chapa con contrario. O si emplea el plural ya por defecto, a modo de táctica para amedrentar al denunciado, y en tal caso por qué amedrentan más dos abogados que uno solo.

Daniel Díaz
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Anatomía insospechada

Yo creía, ignorante de mí, que el meato era solo la boquita sonrosada que los hombres tenemos en el glande, pero también se denominan así otros conductos anatómicos. Fray Diego de Landa escribió que los ríos subterráneos de Yucatán fluyen por «meatos secretos», algo así como el aparato urinario de Gaia.

Óscar Esquivias
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Grandes exploraciones

«Telespectador» o «radioyente» son palabras anodinas comparadas con «internauta», que evoca viajes mitológicos o interespaciales. Su poder de sugestión es tal que hasta quienes entran en Internet a pasar el rato se sienten émulos de Jasón o Gagarin y se lanzan intrépidos a navegar (¡qué verbo tan aventurero!).

Óscar Esquivias
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La verdad desnuda

Por mucho que progrese el libro electrónico, nunca alcanzará el poder psicológico que mantiene el papel sobre el lector. La palabra impresa aún conserva cierta credibilidad añadida: no puede ser borrada o manipulada, ni es posible aumentar o disminuir su tamaño, o variar su fuente. El papel es, y será siempre, la verdad desnuda. Y olor y tacto.

Daniel Díaz
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Porfiados y pérfidos

Mi abuela nos explicaba que el undécimo mandamiento es «No molestar» («No estorbar», dice Unamuno en La tía Tula). Si algún nieto se ponía cabezón y la importunaba, le decía: «No porfíes». La raíz de «porfía» y «perfidia» es la misma, y quizá por eso tememos casi por igual a los pesados y a los malvados.

Óscar Esquivias
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El arte literario de ligar

Los foros de internet para buscar pareja deberían ser considerados un género literario en sí mismo. De hecho, si pretendes ligar a distancia con desconocidos, te conviene dominar los tres géneros (épico, lírico y dramático) y alternarlos sutilmente según convenga. Aunque si eres muy guapo, también puedes ahorrarte la lírica y colgar un par de fotos.

Daniel Díaz
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