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11 Ene 2019
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Ciencias jurídicas

Manuel Marchena escribe en Archiletras sobre “aforados”, “imputados” y “empapelados”

Arsenio Escolar

Acerca de los términos con los que nuestra lengua designa al ciudadano que se convierte en sujeto pasivo de un proceso penal

El magistrado Manuel Marchena, presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, escribe en el número 2 de Archiletras / Revista de Lengua y Letras, que ya está en quioscos, un artículo de opinión sobre los términos con los que nuestra lengua designa al sujeto pasivo de un proceso penal. El artículo de Marchena se titula “Imputado, investigado, procesado: las distintas formas de estar empapelado”.

Marchena, que presidirá el tribunal que en pocas semanas juzgará a los líderes del procés catalán, evoca en su texto la figura de Melchor de Macanaz,, el primer fiscal general del Estado de nuestra historia, hace tres siglos, y reflexiona sobre los cambios terminológicos aprobados en 2015, por iniciativa del PP -entonces en el poder y muy cuestionado por los casos de corrupción que le salpicaban-, por los que a los hasta entonces “imputados” se les pasó a denominar “investigados”. Una reforma -escribe el jurista- “que asume entre sus objetivos la introducción de un cambio terminológico con el que el poder político aspiraba a cambiar la mentalidad de quienes veían en la imputación una causa desencadenante de la dimisión o el cese del cargo público afectado”.

En su artículo, Manuel Marchena se muestra escéptico sobre aquella reforma, recuerda que en el diccionario de la RAE “empapelar” es “formar causa criminal a alguien” y concluye su texto así. “No creo que haya muchos precedentes históricos de una ley que aspire a desplazar la connotación negativa de un vocablo -imputado- mediante su sustitución por otro -investigado-. En el fondo, supone confiar en los efectos taumatúrgicos de una reforma legislativa por el simple hecho de su publicación en el Boletín Oficial del Estado. El ciudadano de a pie, más allá de sutilezas conceptuales, seguirá pensando que, como Melchor de Macanaz, el aforado también está empapelado“.