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30 Nov 2018
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Ortografía

Un tribunal francés permite al pequeño Fañch conservar la eñe de su nombre

Redacción

Da la razón a los padres del bebé, les autoriza a mantener la virgulilla en su nombre y resuelve así la disputa lingüística

El Tribunal de Apelación de Rennes (Bretaña) ha dado razón a los padres de Fañch, de 19 meses. Una sentencia de este tribunal ha decretado que la grafía de la ene con virgulilla también es francesa, tras la batalla judicial de sus padres para que el nombre de su hijo lleve este signo tipográfico, usado en los nombres bretones.

En el nacimiento del bebé, el 11 de mayo de 2017, el funcionario del Registro Civil rechazó inscribir al niño con este nombre alegando que “esta letra no existe en el alfabeto francés”.

La familia acudió entonces a un tribunal de Quimper, capital del departamento francés de Finistière, en la Bretaña, que refrendó la decisión del funcionario en un fallo en el que consideró que autorizar la eñe sería como “romper la voluntad del Estado de derecho de mantener la unidad del país y la igualdad sin distinción de origen” y recordó que durante la Revolución Francesa se estableció el francés como único idioma de la administración.

Sin embargo, el juez de Rennes da ahora la razón a los padres de Fañch, y decreta que “la grafía de la letra ene con una tilde encima es francesa”, argumentando que aparece en el Diccionario de la Academia Francesa, en el Petit Robert y en el Larousse en los casos de los vocablos ‘doña’, ‘señor’, ‘señorita’ o ‘cañon’. Asimismo, el tribunal recuerda que existen vestigios de la eñe en documentos oficiales de la República.

Sin embargo, la sentencia de la corte de apelación de Rennes no es firme. La fiscalía ha anunciado  que ya ha interpuesto un recurso al considerar que “la tilde no está reconocida como un signo diacrítico de la lengua francesa”.

“Estoy muy enfadado, es un desprecio arrogante para todo un pueblo que está en busca de los más preciado, conocer su propia herencia”, afirmó Jean-René Kerloc’h, abogado de los padres de Fañch.

La letra eñe está presente en el alfabeto bretón, aunque su pronunciación no es como en España. En lugar de un sonido consonante, nasal y palatal es un sonido de una ene más sorda.

Si la corte reconoce que la virgulilla se usa con frecuencia en la n de los apellidos, su uso en un nombre “no puede ser tratado de manera diferente, bajo la pena de generar una situación discriminatoria”, concluye la sentencia del Tribunal de Apelación de Rennes, que decreta que la grafía de la ene con virgulilla también es francesa.

Bretaña, en el noroeste del país y con una población de unos 3,2 millones de habitantes, es una de las regiones con mayor identidad cultural en Francia reflejada en su propia lengua bretona, de origen céltico.