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26 Nov 2018
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El diccionario de…

Del aperturismo al sanchismo

Carlos Santos

En la octava década del siglo XX, los políticos españoles hablaban de «pueblo»; en la primera del siglo XXI de «ciudadanos»; y en la segunda, de «gente». En los años 70 esa gente, esos ciudadanos y ese pueblo reclaman «libertad», en los 80 expresan «desencanto», en los 90 denuncian «corrupción»; ya en el siglo XXI, sufren una «crisis», se muestran «indignados» y exigen «dignidad». Este breve diccionario, sin valor científico, pero con memoria, se asoma al lenguaje político de un periodo en el que hemos pasado de la reconciliación nacional al unilateralismo, de la pertinaz sequía al cambio climático, del crimen pasional a la violencia machista, del desarrollismo a la gentrificación, de la militancia a la afiliación, de la consigna al argumentario, del tejerazo al tijeretazo, de la blasfemia a las ofensas a los sentimientos religiosos, de los presos políticos a los políticos presos, del aperturismo al sanchismo y de la verdad a la posverdad. No estarán todas las que son, pero son casi todas las que están.

a

Acoso sexual. . Concepto incorporado al lenguaje político, periodístico y jurídico bien entrado el tercer milenio. Las mujeres saben muy bien lo que es desde tiempos inmemoriales.

Actuación. Acompañada por el adjetivo «municipal», dícese de la obra pública financiada por un ayuntamiento. En el siglo XX, los alcaldes hacían «obras»; en el XXI, «actuaciones».

Adhesión inquebrantable. . Expresión de máxima lealtad política en la dictadura. En la democracia se sigue practicando aunque no se llame así o se dé un rodeo: «Quien se mueve no sale en la foto».

Adulterio. Persona que pertenece a un partido político. A partir de los años 80 va sustituyendo al término «militante», que cae en desuso. La militancia implica compromisos, como la pertenencia a un ejército; de la afiliación se esperan privilegios, como la pertenencia a un club.

Aforado. Beneficiario de un especial estatus jurídico cuya existencia no advierten los demás ciudadanos hasta que llevan cuarenta años de democracia, treinta de corrupción y diez de crisis.

Ajuste. Sustantivo utilizado por los gobernantes entre 2008 y 2018 para referirse al recorte de sueldos y de servicios públicos. En la dictadura, más toscos pero más líricos, usaban una metáfora: «ajustarse el cinturón».

Amnistía. Exoneración de responsabilidades a defraudadores de Hacienda y evasores de capitales, a quienes se permite regularizar su situación con mínimo coste. El ministro que la lleva a cabo lo llama «medidas excepcionales para incentivar la tributación de rentas no declaradas».

Antisistema. Persona o movimiento favorable a la desaparición del actual sistema político y económico. El primero que se recuerda es Jon Manteca, un joven mendigo, cojo y punki que en 1987 destroza con su muleta mobiliario urbano mientras los estudiantes en huelga contra un ministro socialista gritan «¡Al rebote, Maravall el que no bote!». La palabra reaparece ahora entre grupos políticos minoritarios, pero con representación parlamentaria.

Aparato. Viene del latín y, políticamente, del ruso (apparátchik). Dícese de los que mandan en una organización política o viven de ella.

Aperturismo. Movimiento político liderado a principios de los años 70 por franquistas en proceso de reciclaje, como Manuel Fraga, que proponen abrir la mano a otras ideas, pero no a todas.

Argumentario. Documento de propaganda utilizado por la dirección de un partido para difundir instrucciones dándoles apariencia de razón. Los primeros los emite el PP en tiempos de Aznar. A diferencia de las tradicionales consignas (vid.), los argumentarios no solo se hacen llegar a afiliados sino también a periodistas afines.

Asamblea. En los años 60 y 70, reunión donde personas ajenas al poder dominante intercambian ideas y preparan estrategias: asambleas de trabajadores, de estudiantes, sindicales... En la iglesia del «espíritu evangélico» (vid.) se utiliza esa palabra para referirse a la misa. Entrado el siglo XX reaparece en versiones tales como las «asambleas de indignados» o «asamblea nacional catalana».

Asamblearismo. Movimiento político que se distingue por tomar decisiones en asambleas, mediante votación directa y no a través de estructuras jerárquicas o representativas. Extinto en los años 80, resucita en la segunda década del siglo XXI.

b

Bases. Cuando un partido de izquierdas hablaba de «las bases» en los años 70 y 80, se refería a las bases militares americanas. Cuando un partido de izquierdas habla de «las bases» en la actualidad, se refiere a sus afiliados y simpatizantes, cuya existencia recuerdan de tarde en tarde los dirigentes.

Batasuno. Simpatizante de Herri Batasuna y de otros grupos satélites de ETA. Pese a la inactividad de ETA y el cambio de nombre de esos grupos, se sigue usando coloquialmente como sinónimo de independentista o abertzale.

Beautiful people. Nueva clase social que al socaire del poder político accede al poder económico en los últimos años del felipismo. A diferencia de los ricos de generaciones anteriores, sus miembros tienden a hacer pública ostentación de su riqueza.

Blasfemia. Alusión insultante, despectiva o crítica a dioses, personajes y objetos de una religión. En España fue delito penal hasta bien entrada la democracia (vid. Ofensa a los Sentimientos Religiosos).

Bloque monárquico. Denominación utilizada por Pablo Iglesias para referirse en tono peyorativo a los partidos políticos que se sienten a gusto con la Constitución.

Bloque soviético. Alianza de países comunistas liderada por Rusia en los años de la Guerra Fría.

Brecha salarial. Diferencia de salarios, por un mismo trabajo, entre hombres y mujeres. Aunque existe desde que la primera mujer se incorporó al mercado laboral, la expresión no es de uso común hasta la segunda década del siglo XX.

Búnker. En la Transición, sectores del poder político y militar partidarios de la permanencia del franquismo tras la muerte de Franco.

c

Cadena perpetua. Condena de cárcel de por vida, vigente en algunas constituciones pero no en la española de 1978 (vid. Prisión permanente revisable).

Café para todos. Expresión usada en los años 80 por los promotores de reformas legales encaminadas a la «armonización del proceso autonómico», poniendo fin o echando el freno a las singularidades.

Cambio. «¿Qué es el cambio?», preguntó el periodista José Oneto en 1982 al candidato socialista Felipe González, cuyo eslogan electoral era «Por el cambio». «Que España funcione», respondió González. Desde entonces, la palabra ha formado parte de programas y lemas electorales de PSOE, Izquierda Unida, PP, Ciudadanos, Podemos... En su fallido discurso de investidura, en 2016, Pedro Sánchez la pronunció 54 veces; en su triunfal moción de censura de 2018, 57 veces. Será que España todavía no funciona.

Cambio climático. Junto con «calentamiento global», la expresión se ha incorporado al discurso de todos los partidos, incluidos aquellos cuyos líderes presumían de tener primos especializados que negaban su existencia. En la dictadura se hablaba, como mucho, de la «pertinaz sequía».

Cantautor. Personaje incómodo para el poder establecido, en la dictadura, que expresaba en discos o en conciertos, con poemas y canciones, lo que los ciudadanos no podían, no sabían o no se atrevían a expresar. Algunos terminan en comisaría o encarcelados, por aplicación de la legislación vigente (vid. rapero).

Carrillista. impatizante de Santiago Carrillo, histórico dirigente del Partido Comunista. En desuso.

Casta. Neologismo utilizado por los líderes de Podemos para referirse a los ocupantes de las instituciones políticas hasta que Podemos se incorpora a las instituciones políticas.

Censura. Hasta octubre de 1977, cuando entran en vigor los Pactos de la Moncloa, trabajo que lleva a cabo un funcionario del Estado que se ocupa, tijera en mano, de que los contenidos de los espectáculos se ajusten a la moralidad vigente; o sea, la suya (vid. Ley Mordaza).

Centroderecha. Eufemismo utilizado por los políticos y partidos conservadores españoles para referirse a sí mismos sin usar la palabra «derecha».

Chicos. Eufemismo utilizado durante décadas por los nacionalistas vascos para referirse a los terroristas de ETA y a los activistas de sus grupos afines: «Esos chicos...».

Comando. Concepto castrense utilizado con máxima naturalidad por políticos y periodistas, no solo por terroristas, para referirse a los grupos armados de ETA.

Comisión. 1.- Grupo de trabajo que se crea en parlamentos y otras instituciones para aplazar sine die la solución de un problema. 2.- Dinero ilegal obtenido a cambio de facilitar contratos de obras o servicios públicos (vid. Porciento).

Comunidad Autónoma. Uno de los conceptos más repetidos en la Constitución española, junto con Ley, Congreso, rey, presidente, Constitución y España.

Confluencia. Palabra utilizada por Podemos para referirse a sus socios. A diferencia de alianza o coalición, que implican voluntad de sumar fuerzas para un fin, confluencia transmite la imagen seráfica de movimiento natural, espontáneo, de quienes coinciden en la búsqueda de un objetivo.

Consenso. Pacto político a varias bandas que hace posible la Constitución de 1978. «Hay consenso cuando se toleran y se convive con las ideas del otro, aunque sean discordantes», escribió el jesuita Martín Patino, que vivió junto al cardenal Tarancón ese proceso.

Consigna. Instrucción de obligado cumplimiento que la dirección de un partido impone a sus militantes para que defiendan sin fisuras sus decisiones y estrategias políticas (vid. Argumentario).

Contrato basura. Expresión utilizada en la segunda mitad de los años 80 cuando, al hilo de un espectacular crecimiento de la economía y el empleo, buena parte de los contratos laborales estaban por debajo del umbral de dignidad (vid. Empleo precario).

Contubernio. Alianza de adversarios de Franco, según Franco. El dictador usa esa palabra en numerosos discursos, incluido el último que da en la Plaza de Oriente: «Todo lo que en España y Europa se ha armao (sic) obedece a una conspiración masónico-izquierdista, en contubernio con la subversión comunista en lo social que si a nosotros nos honra a ellos envilece». En discursos anteriores, en el contubernio solía incluir también a los judíos.

Copago. Eufemismo popularizado por el Gobierno en la segunda década del tercer milenio para referirse al doble pago de los medicamentos: en impuestos, primero, y en cash, después.

Corrupción. Una cosa terrible que hacen muchos, pero siempre otros.

Crecimiento negativo. Eufemismo utilizado por los gobiernos de Zapatero y Rajoy para eludir la palabra «recesión».

Cura obrero. Subespecie de sacerdote católico, con sensibilidad social, común en los años 60 y 70. Extinta.

Cuñadismo. llevada a la práctica por toda suerte de gobernantes, desde Isabel II hasta Fraga, pasando por Franco y Suárez, que consiste en colocar cuñados en puestos de responsabilidad. 2.- En el siglo XXI, doctrina filosófica que consiste en defender simplezas con máxima vehemencia, como si fueran verdades irrefutables.

Círculo. «Agrupación voluntaria y abierta» que está en la base de la estructura organizativa de Podemos. La palabra se utilizaba en el siglo XIX para sociedades recreativas o culturales («Círculo Mercantil e Industrial»), en los años 60 como elemento estructural de la OJE, rama juvenil de la Falange («círculo de arqueros», «círculo de cadetes»...) y en los 70 para referirse a determinados estamentos: «círculos políticos, financieros, económicos...»

d

Demagogo/gico/ia. En la Transición y primeros años de la democracia, se consideraba grave insulto llamar «demagogo» a un adversario. En la política actual es acusación habitual y... no siempre infundada.

Derecha. Según la RAE, «Denominación habitual de las opciones políticas conservadoras». En España los partidarios de esas opciones se presentan a sí mismos como «centro» o «centroderecha».

Desaceleración. Eufemismo del Gobierno de Zapatero para eludir la palabra «crisis».

Desencanto. El título de una película estrenada en 1973 sirve en años posteriores para hacer referencia a la frustración de ciudadanos que, habiendo participado en la transición democrática o habiendo depositado en ella sus ilusiones, consideran insuficiente o errado el rumbo posterior.

Destape. Movimiento estético de los años 70 que consiste en enseñar en películas, obras de teatro o revistas partes del cuerpo de la mujer que nunca se habían visto. Muchos franquistas descubren, gracias al destape, que esto de la libertad tiene su gracia.

Devaluación. Hasta la llegada de la moneda única europea, medida política para rebajar el valor de una moneda.

Devaluación competitiva de los salarios. Desde la llegada de la moneda única europea, conjunto de medidas políticas encaminadas a una rebaja masiva de sueldos.

Dignidad. Si en los años 70 en las calles se reclamaba «libertad» en los años 10 del tercer milenio se reclama «dignidad». Las políticas económicas contra la crisis han dejado a buena parte de la población por debajo del umbral de dignidad.

e

Empleo precario. Expresión utilizada en la segunda década del siglo XXI cuando, al hilo de un espectacular crecimiento de la economía y el empleo, buena parte de los contratos laborales están por debajo del umbral de dignidad (vid. Contrato basura).

Empoderar. Según la RAE, «hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido». Palabra de uso reciente. Antes nadie la usaba y, si alguien la usaba, nadie la entendía.

Errejonista. Seguidor de Iñigo Errejón, por un tiempo número dos de Pablo Iglesias, líder de Podemos (vid. Guerrista).

Escrache. Método de protesta importado de América Latina que consiste en montar una manifestación a medida a un personaje público, a quien se traslada de manera directa la queja o la crítica, con gritos y pancartas.

Espíritu evangélico. Ideología religiosa, social y política que en la segunda mitad de los años 60 y primera de los 70 sustituye al «nacional-catolicismo» que daba cobertura moral a la dictadura.

Externalización. Neologismo utilizado para hacer referencia a la privatización de servicios públicos.

f

Facha. Término coloquial para referirse a una persona fascista o extremadamente reaccionaria.

Felipismo. Movimiento y periodo político liderados por Felipe González. La expresión se utiliza desde 1979, cuando González saca el marxismo de la definición ideológica de su partido. «La corriente felipista domina claramente el congreso extraordinario del PSOE» titula ese mismo día el diario El País.

Feminismo. Defensa de la igualdad de derechos de las mujeres y los hombres, tan sencillo como eso. Pese a que parecería lógico que todos los demócratas fueran feministas, muchos usan esta palabra en términos peyorativos y otros creen, erróneamente, que es el femenino de machismo.

Flexibilización de plantillas. Expresión utilizada en tiempos de crisis para referirse a los despidos masivos.

Franquismo sociológico. Ideología de quienes en los últimos años de Franco están contentos con su suerte, aunque no sean activos defensores de la dictadura. Su evolución en favor de una reforma política será decisiva para entender el tránsito de esos años.

g

Gai. Palabra de origen occitano para referirse a homosexual. Su primer uso público en España se debe al grupo de activistas catalanes Front d’Alliberament Gai. En los años 90, a medida que los homosexuales comienzan a «salir del armario», se incorpora al lenguaje político y periodístico que, por contaminación con el término inglés gay, cambia por y griega la terminación original.

Gente. Expresión utilizada por algunos líderes de Podemos para referirse a la ciudadanía o el electorado. Podemos representa a «la gente» y hace política para «la gente». En la Transición era más frecuente que los políticos hablaran de «pueblo» y en tiempos de Zapatero los socialistas apostaron por «ciudadanía», que llegó a dar título a una efímera asignatura.